1. Metas Personales y Propósitos de año nuevo: ¿Cómo lograr mis objetivos personales?

Todos sabemos qué sucede cada 31 de diciembre: Dan las 00h del 01 de Enero y empiezan a sonar los fuegos artificiales, el cielo se ilumina, todos comienzan a celebrar, a aplaudir, a brindar con champaña, a darse abrazos, a intentar mil cábalas para que los próximos 365 días sean venturosos y nos permitan cumplir las metas personales que nos hemos propuesto: pasamos por debajo de la mesa, comemos 12 uvas, damos una vuelta al parque maleta en mano, etc. A su vez, nos planteamos los famosos propósitos de año nuevo, que vienen a ser los objetivos personales que deseamos cumplir. Estos objetivos personales suelen ser similares a los siguientes:

  • ¡Este año haré ejercicios!
  • ¡Este año voy bajaré de peso!
  • ¡Este año estudiaré programación!
  • ¡Este año voy a iniciar mi canal de YouTube!
  • ¡Este año sacaré mejores notas!
  • ¡Empezaré mi propia empresa!
  • ¡Realizaré mi primera importación!

Los propósitos de año nuevo expresan deseos de mejoría sobre quien es nuestra persona. Estos objetivos personales o metas personales son positivos ya que nos permiten reconocer las áreas en que debemos trabajar sin caer en una espiral de mea-culpa o de juicios que solo logren sabotear nuestro entusiasmo y autoestima. Son genuinos, espontáneos, motivadores.

El problema surge cuando uno cae en la realidad donde, para empezar, la mayoría ni siquiera apunta estos propósitos personales; quienes los apuntan no tienen una estrategia para conseguirlos, dejándolos olvidados en la agenda. Siempre hay algún atrevido que sí se anima a salir a correr a las 5 de la mañana desde el 2 de enero, pero quien para quincena ya ha sido vencido por la fuerza de la rutina volviendo a su vida de siempre.

Por eso, en este post vamos a explicar por qué fallamos al plantearnos los propósitos personales, propósitos de año nuevo que muchas veces generan más risas que cambios y cómo conseguirlos utilizando la metodología de los objetivos SMART en nuestros objetivos personales.

2. ¿Por qué nos planteamos objetivos personales? Y ¿por qué fracasan los propósitos de año nuevo?

Si alguna vez te has preguntado el por qué estos planteamientos se dan a inicio de año, habrás llegado seguro a la misma conclusión: Porque el cierre de un año calendario nos brinda la sensación de que cierra un ciclo, donde podemos decir “aquí acabó este etapa y arranca una nueva, y ahora ésta es la persona que quiero conseguir ser, mi “yo” ideal dentro de mi visión de futuro”.

Entonces, ¿por qué nos ponemos propósitos de año nuevo en año nuevo? Porque queremos cambiar para bien y/o queremos mantenernos en el camino que hemos construido. O, acaso, ¿alguien se pone resoluciones negativas?

Ahora bien, antes de realizar cualquier planificación, lo primero que debemos preguntarnos es: ¿Para qué hago esto? ¿Qué quiero lograr? ¿Cuál es mi meta final?

Además de las 11 razones por las que fracasas al plantearte objetivos; el problema radica en que en el momento cuando nos planteamos estos objetivos personales, lo hacemos de forma vaga, sin planificarlo, sin anotarlo ni hacerle seguimiento. Es más, muchos de estos más suenan a metas personales que a objetivos en sí: una meta es un deseo o aspiración final, marca un rumbo importante -tiene repercusión en varios ámbitos de la vida- y es las implicancias de su cumplimiento afecta el largo plazo. Algunos ejemplos de metas personales son: terminar tu carrera universitaria, abrir tu primera empresa, llevar una vida saludable.

Un objetivo, en cambio, se define como algo que quieres alcanzar en un corto periodo de tiempo y debe ser entendido como parte de una serie de pasos para alcanzar un objetivo mayor – una meta, por lo que debes plantearlos en coherencia con esas metas.

Una meta tiene un plazo mayor a un año, en el caso de las metas personales pueden ser incluso de plazo indefinido (que dure toda la vida). En cambio los objetivos son a corto plazo y si los planteamos de forma adecuada podemos asegurar que vamos a cumplirlos.

Ahora bien, un error en el que caemos es que tendemos a confundir objetivos y metas con tácticas y estratégicas. Como ejemplo podríamos poner la meta personal de: “Terminar la carrera universitaria en el tercio superior“, uno de los objetivos sería “Obtener 17 de promedio en el curso de estadística“, una estrategia sería “Incrementar el tiempo dedicado al estudio” y la táctica “Estudiar estadística 1hora al día todos los días“.

Si te das cuenta, ponerte como propósitos personales el “leer 30 minutos al día”, “correr 2km todas las mañanas”, “crear y publicar contenido semanalmente” sería errado puesto que son tácticas, que van ligadas a una estrategia que te permitirá conseguir los objetivos personales que te has puesto para alcanzar la meta principal.

Entonces recuerda, antes de comenzar a plantearte objetivos personales a diestra y siniestra, piensa en una meta de largo plazo que quieras conseguir y, en función a esa meta, haz una lluvia de ideas que responda a las preguntas:

a) ¿Cómo lograr mis metas personales?: Cuáles son los pasos (objetivos) que debo tomar para conseguirla.

b) ¿Cómo lograr mis objetivos personales?: Cuáles son las estrategias para que, en los próximos meses, puedas llevar este objetivo a cabo.

3. Definiendo Objetivos Personales SMART para nuestros propósitos de año nuevo.

Para que nuestros propósitos de año nuevo no se queden en palabras al aire, los objetivos personales que nos planteemos deben ser objetivos inteligentes: OBJETIVOS PERSONALES SMART.

La metodología de los Objetivos SMART está ampliamente extendida en el mundo empresarial. SMART, por sus siglas en inglés, se disgrega en Específico, Medible, Alcanzable, Relevante y Temporal.

¿Qué significan estas palabras? Son condiciones que debe cumplir un buen objetivo (personal o profesional), para que valga la pena intentar trabajar por él y que nos permita evaluar qué tan encaminados estamos a conseguirlo.

Objetivos Personales SMART : Específico (Specific)

Significa que debe ir de la mano con una meta personal que hayamos determinado previamente, y que se defina con claridad el momento en que sepamos que hemos conseguido lograr este objetivo.

Para ser más claros tomemos un ejemplo de un propósito de año nuevo clásico y que suele estar destinado al fracaso: “Este año voy a leer más“.

En función a lo que hemos visto hasta ahora, seguro podrás decir un par de cosas que están mal con este objetivo. Primero, no sabemos si está ligado a una meta superior o no; segundo, la pregunta cae por sí sola: ¿leer más… qué? Podemos leer más revistas, periódicos, libros, posts de Facebook, etc. “Leer más” es muy abierto. En tercer lugar, no sabemos en qué momento cumpliremos nuestro objetivo porque no sabemos cuánto “más” implica “Leer más”; si el año pasado solo leías periódicos y este año, en todo el año, leíste un solo libro, ¿cuenta para decir que el objetivo ha sido cumplido?

Creo que ves a dónde quiero llegar.

Entonces, ¿Cómo harías de este objetivo un objetivo personal SMART, para el atributo de ser específico?
Este año voy a leer 12 libros de la temática de desarrollo personal“.

Supongamos que la meta personal es fortalecer su propia inteligencia emocional, entonces la temática de desarrollo personal le vendría ideal. En tal sentido, el reto estaría en leer 12 libros en dicho año: una vez leíste el libro 12, sabes que ¡lo has logrado!

Objetivos Personales SMART – Medible (Measurable)

Significa que puedes evaluar los resultados y su evolución, y determinar si se est{a desarrollando conforme a lo planificado.

Para nuestro ejemplo de propósito de año nuevo, cambiaríamos el:

“Este año voy a leer 12 libros de la temática de desarrollo personal”
por
Este año voy a leer un libro al mes, dentro de la temática de desarrollo personal“.

Así sabremos cómo vamos cumpliendo en el tiempo: si estamos atrasados o adelantados. Además, nos brinda períodos más cortos para medir nuestros avances -meses, en vez de esperar al final del año, cuando ya no podemos realizar mayores ajustes en nuestra forma de trabajar en este objetivo personal, para saber si lo logramos o no.

Objetivos Personales SMART – Alcanzable (Achievable)

Cualquier objetivo personal debe ser optimista pero a la vez realista. Si tu propósito de año nuevo se aleja totalmente de la realidad de tus posibilidades, rutina y estilo de vida, lo más probable es que cueste muchísimo alcanzarlo y que te desmotives antes de que puedas ver resultados estables, fracasando en el intento de lograrlo.

Este es el primer punto en el que solemos fallar al establecer objetivos personales o propósitos de año nuevo: apuntamos demasiado alto y esperamos resultados rápidos frente a tareas que son de corto plazo, cuando nuestras costumbres y rutinas no han tenido el tiempo suficiente para generar un cambio que permita lograrlo.

Un ejemplo dramático sería el proponerte ahorrar un millón de dólares en el año cuando tus ingresos actuales son en promedio USD1 500. ¿Es posible? ¡Todo es posible! Pero la probabilidad de que lo consigas es muy baja.

Deja un comentario si alguna vez has dicho un propósito de año nuevo que suene más o menos así:
“¡¡A partir del día de hoy me levantaré todas las mañanas para salir a correr!!”
Y que luego de dos semanas lo dejaras porque ni estás habituado a hacer ejercicios, ni disfrutas de la idea de levantarte temprano.

Objetivos Personales SMART – Relevante (Relevant)

Todo debe estar conectado a las metas personales de largo plazo que aspiramos a cumplir, y toda meta personal debe tener una relevancia en nuestra vida de modo que los objetivos, por inherencia, sean relevantes también.

Un ejemplo de meta personal sería: “tener una vida física, mental y emocional saludable”.

Una meta que apunta a su vez al presente como al futuro. En función a ella, podrías plantear como objetivos personales el bajar una cantidad de KG por año hasta llegar a tu peso ideal para luego mantenerlo y el aprender y aplicar nuevas recetas de cocina saludable en tu día a día. Esto haría de dicho objetivo uno relevante para la meta de tener una vida saludable.

Otro objetivo personal que se le puede añadir a dicha meta es el de hacer ejercicio de forma regular (claro, ampliándolo bajo la metodología SMART), o practicar meditación 3 veces por semana para salvaguardar la paz mental y emocional.

En el caso de nuestro ejemplo: “Leer 1 libro mensual de la temática de desarrollo personal” seguro que contribuirá, con el aprendizaje de cada texto, en conseguir tener una vida mental y emocional saludable.

Como ves, un propósito de año nuevo es relevante cuando se integra con una meta que es esencial para nosotros.

Objetivos Personales SMART – Temporal (Timely o Time-bound)

El último punto viene a decirnos que tu objetivo personal debe tener un límite de tiempo establecido para su cumplimiento. Así como un proyecto que no tiene fecha de entrega probablemente nunca se concrete, un objetivo sin fecha límite para cumplirlo probablemente se dilate tanto que no se llegue a conseguir.

Volviendo a nuestro ejemplo: “Leer 1 libro por mes, de la temática de desarrollo personal, hasta el 31 de diciembre“.

Llegado el primero de enero quizá solo leímos 06 libros de los 12 que debíamos, ¡no, no has fracasado! Has logrado el 50% del objetivo propuesto. Si haces un seguimiento adecuado, y en Junio ves que vas leyendo 2 libros, podrás hacer los ajustes necesarios para que llegado el 31 de diciembre puedas cumplir tu meta.

Es de suma importancia hacer este seguimiento y rastreo final, porque no es igual decir: no cumplí mi propósito de año nuevo, a decir: bueno, leí 11 de 12 libros, cumplí lo que me propuse en un 92%. ¡A superarme el próximo año!

Y ahora que sabemos cómo se deben configurar objetivos SMART para que podamos cumplirlos, veamos las dimensiones que a mí me gusta aplicar cuando reviso mis resoluciones año a año.

4. ¿Objetivos personales u objetivos profesionales?

Debemos distinguir bien entre los objetivos personales y los objetivos profesionales. En varios casos pueden relacionarse unos a otros, siempre que estos conversen sobre ti mismo como persona y no como trabajador.

¿Qué quiere decir? Que un objetivo profesional puede ser un objetivo personal siempre que esté relacionado a una meta personal y busque mejoría en la vida de la persona. Sin embargo; cuando está condicionado o asociado más a metas de terceros que a las propias, no deberá tomarse como un objetivo personal.

En este sentido, si tu propósito de año nuevo es trabajar duro para conseguir un ascenso sea en la empresa en la que estás, los beneficios están directamente relacionados a tu persona: conseguir una mejor calidad de vida gracias al ingreso extra, sentirte reconocido por tus pares y tu familia, avanzar en tu carrera profesional, etc. Este sí se convertiría en un objetivo personal.

Ahora bien, si te propones como objetivo incrementar la productividad de tu empresa mediante tu trabajo y estrategias, verás que las implicancias directas de conseguirlo van en beneficio de la empresa y no de tu persona.

Sí, puedes obtener un ascenso o un incremento salarial al lograrlo, pero puede que no lo obtengas, y esa es una decisión que ya no depende de ti; por lo tanto, este es un objetivo profesional y no un objetivo personal. Este es un objetivo profesional para el currículum, para enorgullecerse y anotar en la hoja de vida al postular a empresas; son logros que obtienes por el conocimiento que has ganado gracias a que has enfocado otros Objetivos Personales para su consecución.



5. Dimensiones y Tipos de Objetivos Personales para estructurar tus propósitos de año nuevo

Cuando de metas personales y objetivos personales se trata, es preciso establecer un esquema de organización, porque es fácil perderse en todo ese mar de logros que uno quiere obtener. De tal forma, he separado mis objetivos en cinco dimensiones que abarcan mis principales ámbitos de metas personales a desarrollar.

Dimensión Intelectual:

Está relacionada a todo lo que implica aumentar nuestros conocimientos, pueden ser de tipo profesional (como llevar cursos, seminarios y maestrías) o de tipo cultural (aprender sobre nuevos escritores de ficción, sobre nuevas culturas, sobre historia).

Dimensión Mental-Espiritual:

Está relacionada a todo lo que implica conocernos mejor a nosotros mismos, pueden ser de tipo emocional (sobre el manejo de nuestros impulsos y reacciones, el por qué sentimos y nos expresamos como lo hacemos), de tipo mental (identificar cómo pensamos, cómo nos relacionamos, quiénes somos) o espiritual (nuestro camino religioso, la relación que guardamos con la espiritualidad).

Dimensión Financiera:

Relacionada al ámbito económico. Aquí los objetivos personales se dividen en dos tipos:

  • Activos: los que implican involucrar tiempo y esfuerzo en su consecución. Esto sería crear un emprendimiento o un proyecto que genere beneficios económicos a futuro, o llevar clases de finanzas personales.
  • Pasivos: los que no involucran mayor inversión de tiempo en conseguirlos y, más bien, van por el lado de la disciplina que tengamos. Aquí encontramos metas de ahorro o inversión.

Dimensión Física:

Hay que mantener la sierra afilada porque sabemos que sin salud todo se vuelve complicado. La dimensión física casi siempre plantea metas a largo plazo, de mantenimiento, de chequeos preventivos, de cuidado de la salud y, por qué no, de la apariencia personal.

Aquí entran objetivos como bajar de peso, mejorar la postura para por fin matar aquel dolorcillo de espalda u hombros que nos molesta a diario, cambiar el colchón sobre el que dormimos por uno ergonómico, hacer ejercicios regularmente, estiramientos, etc.

Dimensión Artística:

Esta dimensión nos permite liberar a nuestro yo creativo, a nuestro niño adulto, porque todos necesitamos expresarnos. Quizá eres una persona introvertida que encuentra liberador pintar, escribir, tocar un instrumento musical en solitario; quizá vas más para el lado extrovertido, donde buscarás quizá cantar, bailar, hacer teatro como forma de dejar fluir tu yo real.

Esta es una dimensión de las más descuidadas y nos da tantos beneficios que vale la pena prestarle atención. ¿No es más feliz uno cuando separa tiempo para hacer sus hobbies? ¿No te sientes mejor y más realizado luego de hacer lo que amas? ¿No te permite olvidar del estrés y de los problemas y solo entrar en ese flujo creativo como si fuera un trance de meditación? La próxima vez que planteen objetivos personales, recuerden incluir a la dimensión artística en ellos.

Los objetivos personales no son exclusivos de una dimensión. Siguiendo nuestro ejemplo, si uno considera leer 12 libros de desarrollo personal en el año, uno al mes, está impactando no solo en la dimensión intelectual sino también la mental-espiritual.

Si decides llevar clases de baile estás entrando en las dimensiones artística y física, también la mental-espiritual. Si uno de tus objetivos es conseguir una meta económica a largo plazo y para ello vas a llevar cursos sobre el tema, entonces estás incurriendo en el ámbito financiero e intelectual. Recuerda estructurar de tal forma tus metas personales para que abarquen las cinco dimensiones, y en función a ello plantéate tus propósitos de año nuevo.



6. Resumen: ¿Cómo plantear mis metas personales y cómo conseguir mis objetivos personales?

En resumen, lo primero que debes hacer es identificar esas metas a largo plazo que quieres para tu vida. Este es el paso más importante pues en función a ellas se alineará todo lo que sigue.
Luego, como si fuera una receta de cocina, vas a anotar todos los pasos que requieres hacer para conseguir esa meta.
Una vez tienes esos pasos, estructúralos como objetivos de corto y mediano plazo, y recuerda que deben ser Objetivos Personales SMART.
Hecho esto tienes tu ruta para conseguir tus metas, ahora ¡a trabajar en ello!

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