“Comercio Internacional” es el concepto que abarca al intercambio global de bienes, capitales y servicios entre distintos territorios aduaneros o países. Hablamos de un comercio multilateral: es decir, entre distintos países o economías abiertas. El comercio internacional está regulado por tratados, normas, convenidos y acuerdos que simplifican el movimiento de mercancías y hacen el proceso mucho más sencillo. Son transacciones que, usualmente, se pagan con divisas y en las que intervienen diversos agentes.




¿Para qué sirve el Comercio Internacional?

Su principal función es el permitir a los países abastecerse de productos en los cuales no cuentan con ventaja comparativa; esto es, cuya producción les resulta muy cara o para la cual no cuentan con la tecnología requerida. De tal forma, se permite el acceso a distintos bienes a nivel mundial sin tener la necesidad de producirlos en la propia nación.

¿Quiénes intervienen en el Comercio Internacional?

Aunque a primer vistazo podríamos decir que los principales generadores de movimientos internacionales son las empresas, debemos recordar que no son solo éstas las que participan en las operaciones de comercio internacional.

Actualmente uno mismo, como persona natural, puede realizar transacciones internacionales. Un ejemplo se da cuando uno adquiere un bien por plataformas de envío directo como lo son AliExpress o Amazon. Sin intervenir directamente en la cadena logística , uno mismo está formando parte del proceso.

¿Cuáles son las ventajas del Comercio Internacional?

Si alguna vez deseaste probar un producto que no se producía en tu país, con el comercio internacional, y la bien llamada “globalización”, es posible hacerlo sin tener que viajar. Basta una visita al supermercado para ver la gran cantidad de productos importados que se ofrecen… productos que, de otro modo, no podríamos conseguir en nuestro día a día.

Incrementa la diversidad de productos a los que tenemos acceso

Además de productos terminados, nos permite abastecernos de forma económica de materiales e ingredientes que forman parte de nuestros productos terminados o bienes finales. ¿Cómo así? Imagina que deseas producir bebidas gasificadas. Puedes tener todos los insumos para lo que va dentro pero, si no tienes la planta de envasado o tu proveedor no tiene cómo conseguir PET (plástico utilizado en la fabricación de botellas de refrescos), entonces deberás plantear otras alternativas, que quizá sean más caras, para producir tus productos.



Permite a los países aprovechar su ventaja comparativa

Una ventaja comparativa es cuando el país A es superior a otro en costes al producir un producto, de tal forma que al país B le conviene comprarle el bien al país A en vez de producirlo en su nación. De tal forma, si este país A tiene mayor ventaja de producir, por su clima y geografía, productos como castañas y nueces, aprovechará para exportar estos mismos y el país B comprará estos productos y los procesará, o se especializará en los bienes que, en cambio, le son más ventajosos de fabricar. En la mayoría de casos estas transacciones se realizan utilizando los términos de comercio exterior INCOTERMS®.

Aprovechar los bienes que son abundantes en el país

Indudablemente, ciertos países tienen acceso a mayor cantidad de determinados recursos que otro. Un ejemplo indiscutible son aquellos países que no tienen salida al mar, ellos se benefician del comercio internacional al poder importar productos marinos que de otra forma no podrían conseguir.

Por otro lado, un país que tiene excesiva producción de aguacates, puede encontrar en el comercio internacional la solución sobre dónde ubicar estos productos evitando el que se echen a perder o el tener que rematarlos desvirtuando los precios del mercado local. Lo que nos lleva al último punto…

Encontrar nuevos mercados para nuestros productos

En la exportación las empresas encuentran nuevos e incluso mejores mercados para sus productos finales. Nichos donde el valor del producto sea más alto o éste sea mejor valorado que en su nación de origen donde es sencillo conseguirlo. En los últimos años, los superfood andinos (productos de alto valor nutricional como la quinoa, kiwicha, maca, etc) han visto el crecimiento paulatino de su demanda en mercados europeos, donde surge una inclinación por los productos naturales, nutritivos y responsables con el ambiente y la comunidad.

Estos mismos productos siguen comercializándose en sus naciones de origen, pero el valor del precio que se paga en el extranjero es mucho mayor que en el mercado local, lo que permite generar mejores ingresos para la comunidad productora.

Brinda mayor poder al consumidor

Pues ahora puede elegir incluso la procedencia de sus productos. Así puede preferir un gin elaborado en su país, en Inglaterra o en Estados Unidos; por lo que las marcas y empresas deberán buscar nuevos factores de diferenciación para captar a sus consumidores.

Genera mayor competitividad

Relacionado al punto anterior: en una economía cerrada o restringida, serán pocas las empresas que existan para abastecer determinados productos y, al no tener con quién competir, se relajarán en la calidad prestada. Al abrir los países al comercio internacional y tener mayor competencia empresarial, forzará que las empresas busquen perfeccionar y generar valor agregado a sus productos y servicios




¿Qué instituciones regulan el Comercio?

Son cinco instituciones principales las encargadas de velar por que el comercio internacional mantenga un perfil justo, donde se administran los acuerdos comerciales, sirven de foro para las negociaciones entre economías, permiten resolver diferencias y controversias comerciales, evaluar las políticas comerciales de los países miembro y apoyar a los países en vías de desarrollo:

  • OMC – Organización Mundial del Comercio: La principal entidad encargada de monitorear el comercio internacional.
  • ONU – Organización de las Naciones Unidas
  • OTAN – Organización del Tratado del Atlántico Norte
  • World Bank – Banco Mundial
  • FMI – Fondo Monetario Internacional